Sistemas de enfriamiento evaporativo
Los aparatos de enfriamiento evaporativo son dispositivos para enfriar el aire exterior que se envía a los locales que se pretende acondicionar.
Los humectadores son aparatos que sirven para mantener la humedad relativa de los locales dentro de ciertos límites para el bienestar de las personas o por necesidad de un proceso industrial.
El funcionamiento de ambos sistemas es similar, diferenciándose dos tipos principales:
• Por pulverización de agua en una corriente de aire.
• Por contacto entre una corriente de aire y una superficie mojada de gran extensión.
Si el dispositivo es por contacto entre una corriente de aire y una superficie mojada, se generan menos aerosoles, limitándose éstos a los que se producen por las turbulencias de aire a su paso por el relleno mojado o en contacto con la lámina de agua de la bandeja. El riesgo para la salud es menor que en los aparatos de pulverización.
En ambos casos, los aerosoles pueden llegar a los locales a acondicionar, bien directamente o a través de una red de conductos. En el segundo caso los conductos retienen parte de los aerosoles, ya que las paredes actúan a modo de separadores de gotas, principalmente en los cambios de dirección y en las derivaciones. Por lo tanto, los aparatos de enfriamiento evaporativo y humectadores de mayor riesgo son aquellos que pulverizan agua y lo hacen directamente en los locales a acondicionar.
Multiplicación de la legionella en sistema de enfriamiento evaporativo y humectadores
En términos generales estos aparatos entrañan menos riesgo de multiplicación de la legionella debido a que trabajan con agua a menor temperatura que las torres de refrigeración. Sin embargo, las altas temperaturas ambientales que se alcanzan en nuestro entorno durante los meses estivales, cuando entran precisamente en funcionamiento estos aparatos, situados a la intemperie, pueden calentar el agua, lo suficiente como para permitir la multiplicación de la legionella.

Enfriador evaporativo
Como en el caso de las torres de refrigeración estos aparatos pueden ensuciarse fácilmente con la materia transportada por el aire (polvo, humo, microorganismos, etc.), siendo así la suciedad, junto con la temperatura, otro factor de riesgo a tener en cuenta en este caso.
Igualmente, el empleo de materiales basados en celulosa propicia la presencia de microorganismos y dificulta las tareas de limpieza y desinfección.