Cabina de hielo
La cabina de hielo es el complemento ideal para la sauna y los baños de vapor. En ella se forma hielo granulado en copos. Utilizada desde la antigüedad (los romanos ya incorporaron el frigidarium en sus termas), la cabina de hielo supone la aplicación de la moderna tecnología en un tratamiento ancestral.
Modo de utilización:
Aplicar el hielo y hacer fricciones, empezando por los brazos y las piernas y continuar por el tronco. La aplicación del hielo no ha de durar demasiado y debe cesar cuando la persona se empieza a enfriar.
Indicaciones:
El calor provoca una dilatación de los vasos y el frío su constricción; es por ello que la combinación de frío, y de calor es el mejor tónico para nuestra circulación.
Una vez finalizada la sesión, es muy conveniente tumbarse y reposar durante unos minutos para aumentar la efectividad del tratamiento.
Del mismo modo que con la sauna y los baños de vapor, en caso de que la persona padezca hipertensión, alteraciones del corazón, varices o alguna enfermedad importante, deberá consultar a un médico la posibilidad de realizar el tratamiento.
|